“La vestimenta no es lo importante”: Campeonas argentinas de beach handball responden a las críticas

Escrito por Leandro Lutzky

El equipo local acaba de ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018, en Buenos Aires, pero muchos se preocuparon más por las prendas deportivas de las chicas.

"La vestimenta no es lo importante": Campeonas argentinas de beach handball responden a las críticas

La selección juvenil argentina de beach handball femenino celebra su medalla de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018, en la Ciudad de Buenos Aires.

El equipo argentino de ‘beach handball’ femenino (balonmano playero) ganó este sábado 13 de octubre la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018, celebrados en la Ciudad de Buenos Aires, donde compitieron deportistas de entre 15 y 18 años de distintas naciones. Tras una estupenda actuación en la que las locales, con el apoyo de su gente, derrotaron a Croacia por 2 a 0 —el primer set quedó 14 a 10 y el otro 18 a 16—, las chicas sumaron un nuevo galardón para su país, siendo esta la primera vez que ese deporte se jugó sobre arena en aquella competición internacional.

Sin embargo, para muchos la ropa deportiva de las adolescentes fue más importante que su hazaña deportiva, y ello desató el debate en aquel país suramericano. Sucede que en el balonmano masculino los varones disputaron sus respectivos partidos con sus habituales shorts y remeras musculosas, mientras que las mujeres lo hicieron con tops y culottes, similares a los trajes de baño que se utilizan en la playa, mostrando más partes del cuerpo que los hombres, para practicar el mismo juego. Esto también es habitual en aquel deporte.

Así las cosas, el diario Clarín publicó un artículo resaltando esta diferencia, situación que fue replicada por muchos comunicadores, causando mayor impacto en la opinión pública. Mientras tanto, el triunfo de las chicas se veía empañado por un profundo debate social acerca de la apariencia de los deportistas a la hora de competir.
Mujeres que en el mayor evento deportivo de BsAs cuestionan la vestimenta de las @KamikazesBH sin conocer el reglamento y sin hablar de deporte, menos de sus logros y valores. @clarincom y ni siquiera los tienen bien puestos para convalidar con su firma sus prejuicios.“Hay que respetar el cuerpo de la mujer, no importa lo que nos pongamos”

Vale repasar que Argentina está atravesando un período de profundos cambios culturales; miles de mujeres, y también hombres, se movilizan con frecuencia para exigir más derechos femeninos, como la legalización del aborto, entre otras libertades para decidir qué hacer con sus propios cuerpos. En efecto, varias de las prácticas machistas que eran aceptadas en el pasado, cada día despiertan mayor repudio. Además, muchas personas se organizan en colectivos sociales para reclamar igualdad entre los sexos, en un territorio acostumbrado a altos índices de femicidios y considerables brechas salariales entre hombres y mujeres.

En otras palabras, la transformación abarca múltiples factores; desde la implementación de un vocabulario que pretende dejar de priorizar a los varones por sobre el resto —por ejemplo, si hay mujeres y hombres en determinada situación, se plantea hablar de ‘elles’ en vez de ‘ellos’—, hasta la deconstrucción de cómo lucen las mujeres ante los ojos de la sociedad. De tal manerea, la vestimenta deportiva de las campeonas también formó parte de la discusión. Sin embargo, el equipo defiende su ropa de modo tajante y critica el hecho de que ello llame más la atención que la medalla obtenida.

Belén Aizen está a punto de lanzar la pelota durante la final contra Croacia en los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018. Buenos Aires 2018 / Agustín Marcarian

“Hay que respetar el cuerpo de la mujer, no importa lo que nos pongamos”, le contesta a RT Leticia Brunati, la entrenadora del equipo ganador. Y agrega: “Los derechos se adquieren de otra forma, la vestimenta no es lo importante”. En sintonía, la jugadora Belén Aizen responde a las críticas sobre la ropa que usa el seleccionado juvenil: “Hay mucha gente que es muy ignorante, siempre se le busca la vuelta para encontrarle el problema a las personas que les está yendo bien, y es lo que nos pasó a nosotras”.

Además, añade: “Si me dieran a elegir entre un short y remera, o top y culotte, siempre eligiría top y culotte. ¿Por qué, si nosotras no tenemos problema y estamos cómodas, a otras personas les molesta?“. Para concluir el asunto, subraya: “El tema mediático tratamos de evitarlo, leímos un par de cosas, pero no nos enfocamos en eso, tratamos de estar enfocadas en el torneo. Sin dudas, Holanda y Hungría fueron lo más difícil que tuvimos, nos preocupaba más eso que lo que estaban diciendo de nosotras”.

El oro para Argentina y los nuevos adeptos

Al conjunto local lo llaman ‘Las Kamikazes’: “El apodo nace desde la selección mayor, porque cuando empezaron a entrenar no tenían una cancha en condiciones, o material, ni siquiera pelotas aptas para el juego”, explica la directora técnica. Al mismo tiempo, suma: “Lo heredamos, y un poco la mística de la mayor se nos fue pasando”.

Las chicas del equipo argentino lucen su medalla dorada. / Buenos Aires 2018 / Agustín Marcarian

En efecto, este conjunto viene de ganar en 2017 el Panamericano juvenil y salió tercero en el Mundial de la misma categoría en las Islas Mauricio (África).

Por otro lado, vale repasar que todas las chicas suelen jugar en cemento, parqué o paraflex —piso de goma— dentro de sus respectivos clubes, y la adaptación no fue nada sencilla: “Te cansa más un partido de 20 minutos en la arena que una hora en el piso, porque no es la misma carga”, describe Aizen. Sin embargo, la preparación argentina comenzó hace tres años y medio, dando grandes resultados. “Si hablo de este equipo, hablo de una familia”, resume la joven, quien ya sueña jugar en una olimpíada con el seleccionado de adultas.

“Estos meses trabajamos para pelear de igual a igual, las chicas pudieron plasmar todo eso en los últimos cuatro partidos que jugamos”, se enorgullece Brunati, y destaca: “Le ganamos dos veces al campeón del mundo —Hungría—, y nos llevamos la medalla de oro, algo único en el ‘handball’ argentino“.

La entrenadora de ‘Las Kamikazes’, Leticia Brunati, es llevada en andas tras ganar la medalla de oro. Buenos Aires 2018 / Agustín Marcarian

Mientras tanto, la renovada versión playera de aquella disciplina suma nuevos adeptos, sobre todo tras la noticia del oro conseguido por ‘Las Kamikazes’. Así, miles de personas le enviaron correos a la Confederación Argentina de Handball para consultar dónde practicar la actividad, muy poco conocida en ese país sudamericano antes de las olimpíadas juveniles, al menos sobre arena. “Ojalá cada vez más personas se animen a jugarlo, gente del ‘handball’ y nuevos en el deporte”, incentiva la entrenadora.

Por último, para finalizar la entrevista expresa su emoción por el acompañamiento de sus compatriotas: “No esperábamos tanta difusión, fue muy emocionante que tanta gente se haya acercado a vernos, o gente que no haya podido entrar a la cancha. Fue muy seguido por la TV y en las redes sociales, para nosotras fue algo increíble, que además pudimos coronar con una medalla”.

Más allá de las respuestas a las críticas, el equipo respondió dentro de la cancha.