¿Quién gana en un río revuelto?

Escrito por José Díaz

El pasado 8 de marzo, dentro de la conmemoración al Día Mundial de la Mujer, un grupo de feministas manifestaron en la Plaza Central “a su manera” los atropellos que sufren y han sufrido las mujeres, en la que se denominó “Procesión de la Vulva Poderosa”, por lo que diferentes grupos se han sentido ofendidos e incluso han tomado acciones legales frente a este hecho.

Creo que es importante recordar que todos tenemos derecho a manifestarnos públicamente acerca de un tema y a participar de la religión que se nos plazca; (Artículo 35 y 36 de la Constitución)  pero dichas libertades de emisión del pensamiento y de religión, deben de enmarcarse dentro de un ambiente de respeto a la vida, la libertad y la propiedad. En la “procesión de la santa vulva” hubieron hechos que se salieron de este ambiente de respeto, por lo cual, quien se sienta ofendido, también tiene derecho de defenderse dentro de los mecanismos que la ley le permite o manifestando también  su opinión públicamente y creo que eso ya lo sabían las feministas y deben de aceptarlo.

Llama la atención la participación,  adrede o no, del Procurador de los Derechos Humanos, Lic. Jordán Rodas, y la reacción de algunos grupos políticos y diputados que han citado al Congreso de la República, al procurador Rodas, generando un ambiente que impulsa su destitución por su presencia, sea casual o no, en la manifestación.

¡Esto esta sospechoso! y en río revuelto ganancia de pescadores, ¿Cuáles son las agendas de estos grupos políticos y de diputados? ¿Ya se dieron cuenta qué diputados son? La Conferencia Episcopal de Guatemala, no pasó de su comunicado, al igual que otras instituciones religiosas y civiles que no expresaron más que su opinión.

¿Porqué estos grupos quieren una Guatemala sectorizada? ¿Porqué una sociedad divida? Tal vez mientras peleamos por algo, otra cosa se mueve bajo la mesa.

Respeto a las feministas y su lucha, pero creo que hay formas más efectivas y contundentes para lograr mejores resultados y no servir de excusa para que grupos saquen provecho a situaciones como esta.