Pacto de Corruptos desde el Organismo Judicial

Escrito por Juan Francisco Rodríguez

En Guatemala el diario digital e impreso Soy502, publicó el recién 24 de enero del presente año,  la iniciativa de reformas al Código Procesal Penal propuesta por el magistrado Ranulfo Rafael Rojas Cetina provocando entre la ciudadanía el temor por otro intento del denominado #PactodeCorruptos por favorecer a través de la ley a quienes la hayan infringido, especialmente aquellos por actos de corrupción.

Al contrario de lo que se pensaría de éste importante órgano del Estado, Organismo  Judicial – OJ, y sus magistrados en la Corte Suprema de Justicia, resulta ser que allí se está fraguando una serie de reformas que podrían favorecer de inmediato a aquellas personas vinculadas a casos de corrupción o en el peor de los casos crear un retroceso en la búsqueda de la justicia, que por años, ha causado tantas muertes en este país.

Y no es para menos, ya que con estas reformas, se estará propiciando las bases para la implementación de un régimen autoritario y dictatorial, tal y como sucedió en la tenebrosa y oscura época de la guerra interna, donde los bandos en conflicto presuntamente no tenían más ley que las de las armas.

La primera manzana de la discordia que trataré hoy, es la reforma al Artículo 14, que pretende “prohibir informar” por parte de las autoridades competentes respecto a alguna captura o las causales por las que se captura, menos mal que prevalece el concepto qué: “El procesado debe ser tratado como inocente durante el procedimiento”. Es decir una atrocidad en contra del derecho de la libertad de prensa, en el sentido qué, por ejemplo, todos los medios de comunicación sin excepción, no podrían obtener información respecto a la captura de alguien ni los motivos que condujeron la misma, limitando así el libre ejercicio del periodismo, que valga decirlo, ya tiene sus limitaciones con los disfuncionarios de turno, desde aquellos que limitan el acceso que por ley tiene la prensa, hasta amenazas y advertencias no tan solapadas contra los reporteros que cubren algunas fuentes. Es más, los medios o cualquier ciudadano podrían ser perseguidos, por la ley reformada al infringirla dando a conocer los capturados y el origen de sus capturas.

Pero igual de grave resulta ésta mal llamada reforma, que debería ser llamada deforma, porque si en la actualidad con todo el proceso periodístico de coberturas nacionales, internacionales, por todos los medios audiovisuales, impresos y digitales; se deciden polémicas resoluciones a nivel judicial y es puesta en duda la imparcialidad, capacidad, honorabilidad y criterio de los juzgadores, cuanto más cuando ésta no reciba el legítimo y fiscalizador escrutinio público. Sería una especie de fuero especial, cómo mandado a hacer a medida para desaparecer o callar enemigos políticos, empresarios y ciudadanos en general.

Peor aun, tan sólo esta deforma al Código Procesal Penal, atenta con la libertad individual del ciudadano, imagine que usted es capturado, (ni imaginarlo es bueno), con la calidad humana de sus captores y quizá hasta por ley no le harán saber los motivos de su captura, (cómo suele suceder) y después de las 6 horas que por ley le corresponde ser presentado ante juez competente para que se le den a conocer los motivos de su captura en su primera audiencia, (qué conste que eso si bien le va que lo presenten, que si no, hay casos donde han pasado meses para que usted sepa porque lo detuvieron), no tendrán acceso sus familiares o amigos a saber ¿Dónde está o siquiera quiénes se lo llevaron? ¿Sus allegados y seres queridos podrían no saber de usted por meses o quizá hasta años? con el golpe moral, espiritual, físico y hasta la muerte de aquellos que lo aman en su búsqueda y que no podrían saber de usted y menos aun por los medios de comunicación. Sé que algunos de mis lectores les parecerá conocida ésta historia, porque lo han vivido en carne propia; buscar de comisaria en comisaria, de juzgado en juzgado, de cárcel en cárcel, de morgue en morgue… y no encontrar a una hermana, padre, madre, familia o amigos… no saber en dónde está, si vive o está muerto, y si vive si está bien, y si estaba medicado si sigue con sus tratamientos, si come, duerme o en qué condiciones puede estar.

Este intento del magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Ranulfo Rafael Rojas Cetina, debe quedar como una aberración totalitaria y debe ser puesto en evidencia por todos los medios, ahora que si podemos, porque si no, los ciudadanos estarán presos de las ilegalidades que cualquiera quiera cometer en su contra.

Pero igual de grave resulta ésta mal llamada reforma, que debería ser llamada deforma, porque si en la actualidad con todo el proceso periodístico de coberturas nacionales, internacionales, por todos los medios audiovisuales, impresos y digitales; se deciden polémicas resoluciones a nivel judicial y es puesta en duda la imparcialidad, capacidad, honorabilidad y criterio de los juzgadores, cuanto más cuando ésta no reciba el legítimo y fiscalizador escrutinio público.

Preguntas sin respuesta… por el momento

¿Cuántos enemigos políticos han desaparecido con este método “legal“ en toda Latinoamérica?

¿Cuántos otros regresaron bajo la condición de “lo vuelves hacer y te matamos”?

¿Cuántos siguen viviendo este suplicio con martirios, torturas y sin acceso al “debido proceso”?

¿Es esta la clase de magistrados que merecen los ciudadanos guatemaltecos?

¿Es ésta la nueva ofensiva del #PactodeCorruptos ahora desde la Corte Suprema de Justicia?

También podría leer: Fiscalía analiza antejuicio contra magistrado Ranulfo Rafael Rojas https://www.publinews.gt/gt/guatemala/2017/03/01/fiscalia-analiza-antejuicio-magistrado-rafael-rojas.html