“EE.UU. no decidió cambiar el estatus de Jerusalén: hay que negociarlo”

La representante permanente de EE.UU. ante la ONU, Nikki Haley, asegura que la decisión de EE.UU. de reconocer Jerusalén como capital de Israel no determina la situación final de la ciudad.

“La decisión de EE.UU. sobre Jerusalén no determina el estatus final de la ciudad”, ha declarado la representante permanente de EE.UU. ante las Naciones Unidas, Nikki Haley, durante la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el estatus de la urbe.
De este modo, la diplomática estadounidense ha especificado que “la soberanía de Jerusalén debe decidirse a través de negociaciones entre israelíes y palestinos”.
Además, Haley ha asegurado que Washington no ha tomado ninguna decisión sobre las fronteras de Israel, asunto que también debe resolverse mediante negociaciones.
Petición de Palestina
Este miércoles, la Autoridad Palestina se ha dirigido al Consejo de Seguridad de la ONU para que el organismo promueva la revocación por parte de EE.UU. de la decisión de Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel
En una carta enviada este miércoles al Consejo de Seguridad de la ONU, la delegación palestina calificó la decisión del presidente norteamericano, Donald Trump, de reconocer a Jerusalén como capital de Israel como un paso “unilateral y provocador”.
“A la luz de la decisión extremadamente desafortunada anunciada por el presidente de EE.UU., pedimos al Consejo de Seguridad que aborde este tema crítico sin demora y actúe rápidamente para cumplir con sus obligaciones, así como proteger la integridad y la autoridad de sus resoluciones”, reza la carta escrita por el encargado de asuntos del Estado de Palestina, Fed Abdel Hadi Nasser.
“La comunidad internacional debe confirmar su clara postura legal con respecto al estatus de Jerusalén, confirmar el rechazo de cualquier violación de este estatus por cualquier parte y en cualquier momento, y también exigir que esta decisión sea revocada”, exigió la parte palestina.
“Una amenaza para la paz y la seguridad internacional”
La reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el estatus de Jerusalén se ha celebrado a pedido de ocho países: Bolivia, Uruguay, Francia, Italia, Reino Unido, Suecia, Egipto y Senegal.
Antes de que comenzara, el representante permanente de Bolivia ante las Naciones Unidas, Sacha Llorenti, declaró que la decisión unilateral de Washington de reconocer Jerusalén como capital de Israel representa “una amenaza para la paz y la seguridad internacional” y el Consejo de Seguridad necesita ofrecer una respuesta correspondiente.
A la ONU le preocupa que esa iniciativa estadounidense genere “una serie de acciones unilaterales” que alejen la posibilidad de una solución pacífica del conflicto palestino-israelí, ha declarado en la reunión del Consejo de Seguridad el coordinador especial del proceso de paz en Oriente Medio, Nickolay Mladenov.
Asimismo, ese alto funcionario ha subrayado que el paso unilateral del Gobierno de EE.UU. ya ha provocado las “manifestaciones y enfrentamientos generalizados” en Palestina e Israel. “Existe un grave riesgo de que veamos una serie de acciones unilaterales que nos alejarán de la paz”, ha advertido Mladenov.
Además, el coordinador especial hizo un llamamiento a “todos los líderes políticos, religiosos y comunitarios” para que muestren “una actitud moderada” que permita ” entablar un diálogo” y “se abstengan” de realizar manifestaciones retóricas y actos provocativos que puedan “conducir a una escalada” de la situación porque, en estos momentos, “es más importante que nunca mantener posibilidades de lograr la paz”.
Este miércoles, el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció que su país reconoce la ciudad de Jerusalén como capital de Israel.
Varios líderes musulmanes y mandatarios de diferentes países advirtieron a Washington del impacto negativo que tendría esta decisión para el conflicto palestino-israelí.
Protestas contra EE.UU. estallaron en todo el mundo musulmán, unido en su apoyo a la causa palestina.
Este jueves, el líder del movimiento Hamás, Ismaíl Haniyé, ha instado “a todas las personas libres de Palestina” a participar este viernes en el “día de la ira” y declararlo como el comienzo de una nueva intifada.
Además, este jueves ya se produjo un intercambio de proyectiles entre la Franja de Gaza e Israel.
En 1980, Israel declaró Jerusalén como su capital “única e indivisible”, incluida la parte oriental de la ciudad, ocupada en 1967 tras el final de la Guerra de los Seis Días.
Los palestinos, a su vez, consideran Jerusalén oriental como la capital de su país.
El mundo nunca reconoció la anexión y el estatus de la ciudad empezó a ser considerado uno de los problemas centrales del conflicto palestino-israelí, que debería resolverse sobre la base de un acuerdo con los palestinos.