¿Después del #20S qué sigue?

Escrito por Juan Francisco Rodríguez

Más de 25,000 personas se dieron cita a la convocatoria del #PARONACIONAL, haciendo una multitudinaria manifestación y demostración del poder ciudadano y con una bandera común contra la impunidad y corrupción, al unísono, exigiendo la renuncia del presidente Jimmy Morales y de los 107 diputados a quienes se les identifica con el deplorable #PACTODECORRUPTOS.

Es emocionante revivir las 20 jornadas de los sábados en la Plaza de la Constitución que presionaron a la administración del partido patriota y dieron como fruto la salida del binomio presidencial en 2015, ya que muchos sectores de la población, especialmente los políticos se jactaban qué los movimientos de la “Plaza” habían muerto.

Sin embargo, nada más lejano de la realidad, porque la ciudadanía por diversos medios, unos desde sus puestos de trabajo, oficinas y empresas, otros más saliendo a las calles para manifestar en familias completas y los estudiantes de la universidad estatal y universidades privadas, se volvieron a encontrar en la “Plaza”, bajo un mismo objetivo: manifestar contra el errático desgobierno del presidente Morales y contra las sinvergüenzadas de los 107 diputados al Congreso de la República.

No falto quienes se infiltraron para darse baños de pureza, como la organización delincuencial CODECA, ladrones de electricidad, quienes desde muy temprano trataron en vano de opacar la manifestación cívica irrespetando todas los lineamientos anunciados por la AEU “Oliverio Castañeda De León” de la Universidad de San Carlos. Por cierto CODECA en este momento, es incomprensiblemente, partido político en formación.

Ahora la pregunta del millón ¿Qué sigue?

Considero importante, primero, no perder este entusiasmo ciudadano, que también debe ser parte del motor que siga movilizando a todos por un futuro mejor, pero más importante conducirlo a la meta en común: cambiar la Ley Electoral y de Partidos Políticos, (1) exigir la apertura de los listados, evitando así elegir por montón, (2) que se elimine el monopolio de los partidos políticos y que los comités cívicos puedan proponer candidatos a diputaciones, no solamente a alcaldes, y que no desaparezcan después de las elecciones, (3) reducir la cantidad de diputados al Congreso de la República, (4) que se fortalezca la participación ciudadana a través de los comités cívicos facilitando su inscripción con menos requisitos que los actuales partidos políticos.

La actual LEPP, sólo ha servido para fortalecer a los “caciques”, verdaderos dueños de la política guatemalteca y responsables directos de la falta del desarrollo y progreso de nuestro país, culpables de la repartición de la pobreza y miseria, mientras qué con el respaldo de la ley, ellos se han enriquecido y han sumido a la población en el subdesarrollo.

Si procedemos a hacer esos cambios a la LEPP, jamás volveríamos a tener un congreso, como los que nos ha tocado vivir desde la denominada “era democrática”, plagado de incapaces, mercantilistas, políticos pseudo benefectores que solamente han luchado por sus propios beneficios alejados completamente de la población que sin remedio, en su momento, los eligió.

Por eso, si no hacemos estas reformas fundamentales, de nada servirá sacar a ésta, que denomino “raza política” porque el sistema nos obligará a elegir a otros iguales o peores que los actuales. Es urgente que toda la energía la canalicemos en la exigencia de la reforma a la Ley Electoral y de Partidos Políticos porque si no cambiamos el sistema de candidaturas y elección de diputados al Congreso de la República, el #20S sería inútil.