Einstein, emprendimiento y comunicación

La imagen que ha llegado a nuestros días de Albert Einstein, el físico creador de la teoría de la relatividad y Premio Nobel de Física en 1921, es muy distinta a como el genio desarrolló su vida; marcada por apremiantes momentos de difíciles decisiones, escasez, la ignominia de sus contemporáneos, las circunstancias que se desarrollaron a raíz de la segunda guerra mundial y una vida privada con altibajos. A pesar de su constante empeño en su trabajo y la firme determinación por demostrar su teoría, nos hemos encuadrado en un físico, encerrado en sus ideas, solitario y alejado de la sociedad, nada más rotundamente equivocado y para demostrar esta aseveración hoy comparto con ustedes las 7 frases aplicadas al emprendimiento y comunicación que desarrollo el Nobel, Albert Einstein.

Una de sus frases más importantes y que aplicó en la vida es la siguiente: “Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad”. Sin esta característica es imposible ser emprendedor, sólo cuando tienes la suficiente fuerza de voluntad alcanzas tus objetivos, si no es sólida tu voluntad no resistirás los embates de la oposición, la escasez y la probabilidades de tu éxito. Einstein tuvo que esperar largos 16 años, desde 1905 hasta 1921 para recibir el preciado reconocimiento del Premio Nobel de Física, el respeto de sus colegas y hacerse de un espacio por derecho propio e ingresar por la puerta ancha de la historia moderna.

Sé que esta frase te va a encantar: La imaginación es más importante que el conocimiento”, si no eres capaz de imaginar, visualizar, proyectar tus sueños no serás capaz de construirlos, así de sencillo. Vaya si Einstein tuvo ésta capacidad, pero no creas que sólo él por su nivel de genialidad, todos los seres humanos tenemos las capacidades visoespaciales, es decir poder construir en nuestra mente todo un universo de posibilidades y convertirlas en blanco y negro. Por supuesto, esto requiere la ejercitación constante, porque ninguno que no persista en sus objetivos, lo va a alcanzar.

La mente es como un paracaídas… Solo funciona si la tenemos abierta”. Cuando leí esta frase de Albert Einstein, no sólo me dio gracia, sino que encontré en ella esa sencilla sabiduría del sentido común, es decir, esa delgada línea entre perseverancia y terquedad, para mantener, siempre la mente abierta. Si, y es que muchas veces insistimos en nuestra idea y no queremos que nadie la retoque, no aceptamos un concejo, una dirección, un acto de buena voluntad de alguien que te sugiere tomar un camino distinto, nos empecinamos de tal manera que llegamos a cometer errores infantiles sólo por no escuchar una guía adecuada en el momento justo, esto para algunas personas ha significado la perdida de sus ahorros, inversiones no redituables, gatos innecesarios, enfermedades y hasta la muerte. Pero una cosa si hay que considerar, y es qué, si el físico más reconocido, tenía esta frase entre sus favoritas, es porque, indudablemente, tuvo que probar muchas de sus teorías de cientos de maneras distintas para alcanzar su veracidad, fue en ese proceso de ensayo y error que pudo formular sus teorías, así que te recomiendo que esta frase no la deseches. Por cierto, ésta frase la complemento con esta otra: “Una locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener resultados diferentes. Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como la oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber”, Albert Einstein. Muchas personas desean alcanzar todos sus sueños, pero no se capacitan para realizarlos, esperan las oportunidades y éstas, hasta tocan a su puerta, pero resulta, que no estaban preparados para enfrentarla. Algunos otros trabajan mucho tiempo en una empresa y cuando surge la oportunidad de un ascenso, sencillamente no pueden aprovecharlo porque no están calificados. Tristes estos casos, que suceden más constante de lo que te imaginas, sucede la mayor de las veces, porque nos encontramos en una zona de confort, acariciando nuestro sueño pero sin la más mínima intención de convertirlo en realidad, porque si así fuera no dudaríamos en capacitarnos para emprenderlo en el momento oportuno. También porque hay quienes creen que invertir en un curso, taller, seminario, etc., será una pérdida de tiempo y no conseguirán nada a cambio, están tan equivocados. Si de algo estoy convencido, es que cada vez que inviertes tus bolsillos en estudiar, capacitarte, aprender y llenar tu mente, tu mente te llenará los bolsillos.

La siguiente frase de Einstein es poderosa: “Somos arquitectos de nuestro propio destino”. El joven Einstein, empezó a forjar su propio destino, desde aquella Oficina Federal de la Propiedad Intelectual de Suiza, en Berna, una oficina de patentes (1905), donde escribió sus ya famosos cuatro artículos y por el que ganaría el Nobel; además compartió sus teorías a pesar que para algunos de sus contemporáneos no era más que un charlatán, viajo por el mundo exponiendo sus ideas y utilizó los medios disponibles de su tiempo, como la radio, a la que algunos inventores no daban mayor probabilidad, sin embargo se convirtió en una herramienta que Einstein supo utilizar desde sus albores, sin dejar de lado las conferencias magistrales y la docencia.

Y para finalizar, creo, que Einstein supo hacerle frente a las adversidades de la vida, casado dos veces, en el primero se unió con una feminista radical durante 16 años, en el siguiente matrimonio, a tan sólo cuatro meses de su divorcio, se casó con una de sus primas, luego la muerte de un hijo esquizofrénico, una distante relación con su otro hijo, una hija de la cual a la fecha nadie sabe nada; logro nacionalizarse estadounidense a la edad de 61 años, en fin, una vida personal difícil, sin embargo jamás perdió su determinación, coraje y buen humor, que los resumó en su siguiente frase: “…con los ideales que iluminan mi camino y una y otra vez me han dado coraje para enfrentar la vida con alegría han sido: la amabilidad, la belleza y la verdad.”

Sé que es mucho más lo que se puede escribir sobre el Nobel, sin embargo prometo en otra oportunidad desarrollar otras frases.

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Deseo que seas muy prosperado.

 

Juan Francisco Rodríguez

@JuanFraGt