Comunicación desde la concepción

reuronasEscrito por: Juan Francisco Rodríguez.

Es indudable que la comunicación en su contexto general, pero aplicada al ser humano, queda establecida desde el preciso momento de la concepción, en el cual, la madre establece una relación espontanea, orgánica, mental y espiritual con el nuevo ser, es desde allí que empieza, según el consenso de los científicos, una transferencia integral.

Este proceso natural podría definir en el desarrollo del ser, las cualidades comunicativas del individuo, aunque no necesariamente, pues hay que considerar que el entorno de desarrollo en su crecimiento, influirá de gran manera, pudiendo provocar giros inesperados en su personalidad, temperamento y carácter, así como sus principios y valores, etc.
Por eso es tan importante el proceso de la comunicación asertiva, que desde el inicio de la formación embrionaria, se debe mantener con los hijos. Por supuesto que no es tarea de comunicación exclusiva de la madre como gestadora de la nueva criatura, sino también involucra y exige de manera directa la participación del padre en todo su contexto, ya que generalmente a mayor estimulación mejor desempeño del proceso de gestación.
Aunque esto no significa que todos los seres estimulados positivamente, desde su período de gestación hasta su nacimiento y de allí en lo futuro, llegarán a ser excelentes comunicadores, pero si influirá en que su nivel de comunicación sea mejor.
Desde 1874 cuando el científico alemán Carl Wernicke (1848-1905) y el francés Paul Pierre Broca (1828-1880) establecieron, en el cerebro, la localización del área donde se procesa el desarrollo y la comprensión del lenguaje se tiene conocimiento que la misma es sensible a los estímulos tempranos. Vale la pena anotar que el ser humano nace con aproximadamente 100,000,000,000 (cien mil millones) de neuronas, que al establecer la sinapsis, es decir la interconexión entre estas, se establece el proceso en la evolución de su propio cerebro. También es importante anotar que las neuronas mueren, especialmente por los excesos y desórdenes alimenticios, alcohólicos, de trabajo y estrés, entre otros factores adversos. Sin embargo también los descubrimientos más recientes dan cuenta de la regeneración de las neuronas muertas a través de la conversión de células en neuronas, sumado esto, a una alimentación sana, ejercicio físico, ejercicio intelectual y actividades cognitivas, que permitirán mantener un cerebro sano y optimizar el desarrollo de la comunicación individual.
La importancia de esta información radica en que los procesos neuronales cognitivos son los que nos permiten la optimización de la percepción, comprensión, razonamiento, atención, discernimiento, abstracción, memoria, orientación, lenguaje, praxias, gnosias, congnición social y habilidades visoespaciales, entre muchas otras; que indudablemente son mejor desarrolladas y utilizadas por quienes se convierten en mejores comunicadores.
Explicado este punto, es importante saber, que si para alcanzar un buen nivel de comunicación y muchísimas cosas más, necesitamos el grado óptimo de desarrollo de las neuronas, hay que hacer énfasis en algunas de las actividades intelectuales que permiten el desarrollo de las mismas, aquí algunos ejemplos básicos: Al llegar a un lugar, hacer una visión de 180 grados, de hombro a hombro, tratar de asimilar toda la información visual, auditiva y sensorial posible, cerrar los ojos y recrearla mentalmente, luego abrirlos y ver si todo lo que percibimos forma parte de ese contexto o nos falta algo. Aquí desarrollamos actividad de congnición social y visoespaciales, es decir la capacidad de percibir e interactuar en el ambiente social y la capacidad de reproducir mentalmente ese entorno.

– Algunas veces estamos tan acostumbrados a nuestras rutinas, que perdemos la capacidad de descubrir pequeños detalles en las cosas de todos los días, por ejemplo, cuando comemos una manzana, nos la llevamos a la boca como un acto natural, casi involuntario, en modo automático, esto sería una praxia ideomotora, sin embargo, si nos detenemos por un instante podríamos redescubrir la sensación de su corteza en nuestras manos, su intenso color tratando de descubrir sus más finos pliegues, su interior al morderlo, como exprimimos ese sabor de sus fibras y luego observar el proceso de oxidación que precede a la parte que no nos hemos comido; así con esta acción tan sencilla, desarrollamos la percepción, la atención, la imaginación y el discernimiento.

– Otro ejercicio que nos recuerda el viejo refrán de “más vale escuchar que hablar” o aquel otro que nos recordaban las abuelitas “Por eso tenemos dos orejas y una sola boca, para escuchar más que hablar”, lo podemos aplicar en un ejercicio auditivo, cuando te encuentres en una locación exterior, procura escuchar hasta los más mínimos sonidos y razónalos, identifícalos, sepáralos de los demás sonidos, une tu mente a ese único sonido. Cuando te encuentres en un escenario compartiendo una conferencia, verás cuan útil te habrá sido este ejercicio. Aquí desarrollamos las gnosias auditivas, abstracción y orientación. Date la oportunidad de descubrir experiencias sonoras, varía tus sugerencias musicales predeterminadas, lánzate a conocer sonidos diferentes, para esto en internet puedes encontrar toda una selección de emisoras musicales de géneros muy diversos.

– Los ejemplos anteriores son ligeros y de fácil aplicación, sin embargo algunos otros requieren mayor disciplina, constancia y voluntad, como la lectura, el ajedrez, memorización, planificación y proyección, entre otras.
Como podrás notar, el primer proceso de tu formación y crecimiento ya se dio, fue un proceso de comunicación que no dependió de ti, puede que este haya sido escaso o nulo, la buena noticia es que tú puedes, ahora con mejores y más completas herramientas continuar tu proceso de formación, mejorar y mantener tus neuronas vivas y en plenitud y desarrollar a niveles óptimos tu comunicación. Ahora todo depende ti.